A continuación se detallan algunos de los signos comunes asociados con la pérdida auditiva tanto en bebés como en niños pequeños.
Bebés:
- No pasó la prueba de audición para recién nacidos
- No se asusta ni reacciona ante sonidos fuertes.
- No balbucea o comienza a balbucear a una edad temprana y luego deja de hacerlo.
- No responde a voces familiares.
- No dice ninguna palabra a los 12 meses de edad (ni siquiera “mamá” o “papá”)
Niños pequeños/niños pequeños:
- Tiene un habla retrasada o poco clara
- No responde a voces o sonidos cuando no pueden verte.
- Pide repeticiones o dice “eh” mucho
- No sigue instrucciones
- Necesita que la televisión esté más alta de lo normal.
- Omite sonidos suaves o lejanos
Si sospecha que su hijo puede tener pérdida auditiva, comuníquese con el pediatra del niño o con un audiólogo pediátrico (especialista en audición) de inmediato para una evaluación auditiva.
Programe una cita con un audiólogo pediátrico en el área metropolitana de Washington, DC
Incluso si su hijo ha pasado un examen de audición anteriormente, es importante que se le realice otro control si su hijo presenta algunos (o varios) de los signos enumerados anteriormente.
La pérdida auditiva no tratada puede provocar retrasos en el desarrollo y también puede tener efectos secundarios emocionales y conductuales. Para que un niño con pérdida auditiva alcance su máximo potencial, el diagnóstico temprano y la implementación de servicios y tratamientos son clave. ¡No espere para programar una consulta si es necesario!
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